Modales de dibujos animados: cuando los personajes ficticios nos dan vergüenza ajena de nosotros mismos
Marie, la gatita de Los Aristogatos, tiene más clase en un bigote que la mayoría de nosotros en toda una cena de empresa. Exploramos con humor y cierta vergüenza colectiva cómo los personajes animados clásicos establecieron un código de conducta que los españoles llevamos décadas intentando alcanzar sin demasiado éxito.